lunes, 15 de octubre de 2012

Crónica de un viaje anunciado: Nueva York día 3

El domingo teníamos pensado ir a Harlem a una misa gospel y a visitar la Universidad de Columbia que está situada en aquella zona, así que cogimos el metro y nos dirigimos a la zona norte de Manhattan.

Muy newyorker: starbucks & taxi
Llegamos a la Universidad de Columbia sobre las 10 de la mañana y al ser fin de semana había ambiente de domingo... estudiantes con sus camisetas de Columbia haciendo deporte por todos lados. El campus era impresionante y muy grande, tanto que perdimos la noción del tiempo y se nos pasó la hora de la misa gospel y al final no fuimos (la tienda de regalos de la universidad tiene parte de culpa). Yo me compré la sudadera de chica de Columbia y Alberto la camiseta de la facultad de ingeniería.


Library of Columbia University

Facultad de periodismo. Fundada por Pulitzer.

Después seguimos visitando la zona: the Riverside church que tiene el campanario más alto del mundo, el monumento dedicado al expresiente Grant y the St. John Cathedral.


Riverside church
Riverside church
Monumento a Grant
Riverside park
St. John Cathedral






Después de comer, nos dirigimos al barrio de Chelsea al High Line (visto aquí), teníamos pensado ir el martes que es cuando colocan telescopios para ver las estrellas, pero según las previsiones ese día llovía así que lo adelantamos (efectivamente, el martes llovió).

High Line
Desde el High Line
High Line
Mural en el High Line
Mirad el tío que saluda en la ventana (es una pegatina!)
Después del High Line seguimos andando hasta el Madison Square Garden que estaba cerrado por obras, una lástima, por que había leído que el tour del estadio era una pasada.

(Por una sugerencia interna he aumentado el tamaño de las fotos, la verdad es que la cosa cambia)



lunes, 8 de octubre de 2012

Crónica de un viaje anunciado: Nueva York día 2

Continuamos con el día 2! No éramos conscientes pero nos esperaba un día completito. Al realizar el planning de cada uno de los días no tuve en cuenta que el día siguiente al vuelo pudiésemos estar tan cansados, así que para la próxima vez (por favor que sea pronto) situaré las actividades más relajadas los primeros días.

El jet lag nos hizo levantarnos a las 6, así que nos dio tiempo de organizarnos un poco la habitación y de decidir lo que llevaríamos durante todo el día. A las 8 y pico nos fuimos a desayunar justo enfrente del hotel donde había una cafetería especializada en bagels. Nada más entrar íbamos muy perdidos pero enseguida apareció un trabajador latino al rescate (no sería el último, más bien en todos los restaurantes encontramos alguno que nos ayudaba) y nos explicó lo básico: escoges un tipo de bagel (por lo menos había 20 especialidades) y lo que quieres dentro (dulce o salado y también a escoger entre un montón). Alberto escogió uno relleno de tortilla y bacon y yo de crema de plátano con nueces. En ese momento descubrimos que en ese país, lo dulce es muy pero que muy dulce y obviamente del mío solo pude acabarme la mitad.






Después nos dirigimos al metro y compramos dos Metrocards, un bono ilimitado de 7 días por $29. Una vez dentro y con nuestro mapa en las manos para ubicarnos, apareció otro personaje que seguiría apareciendo a lo largo del viaje, el newyorkino amable. Es verte con un mapa y salen de la nada para ayudarte. Gracias a uno de ellos bajamos de un metro que iba directo al Bronx y sin parada en nuestro destino.

Lo primero que haríamos esa mañana sería visitar el American Museum of Natural History y tengo que reconocer que era una de las cosas que más ilusión me hacían de este viaje.






Nosotros compramos desde aquí un pack con entradas para los lugares más importantes a visitar por $89 (Citypass). La entrada a este museo estaba incluida así como una película en un auditorio circular sobre el origen de las estrellas. El documental lo narraba Whoopi Goldberg y la verdad es que se entendía muy bien y fue muy interesante.

Las primeras planta eran sobre el espacio y la Tierra. La sala sobre la Tierra me gustó muchísimo, era todo muy explicativo y visual. Esto de aquí es el meteorito más grande del mundo en exhibición (34 toneladas).



Las siguientes plantas tenían dioramas representativos de diferentes hábitats del mundo y diversas colecciones antropológicas (esto último fue un visto y no visto).











El museo era enorme y realmente no lo disfrutamos lo suficiente por el cansancio que llevábamos encima. Me recuerdo a mi misma diciendo "Tenemos que priorizar, donde están los dinosaurios?" y así todo el rato hasta llegar a ellos (cuarta y última planta (muchas muchas escaleras)). Pese a todo, me encantó y disfruté como una enana.

Eran las 3 de la tarde cuando salíamos de allí... Tenía un restaurante apuntado por la zona así que nos fuimos a reponer fuerzas. Resultó ser un restaurante indio (yo no tenía ni idea) llamado Hampton Chutney y nos pusimos las botas.



Y después de comer tocaba... Central Park! Al ser sábado había muchísimo ambiente y la gente estaba por todas partes haciendo picnics, jugando a cualquier deporte, paseando perros, corriendo, casándose... si si casándose! Encontramos 3 tipos de boda; una de lesbianas que se estaban casando en un rincón con una violinista, una boda india que se estaba haciendo fotos en la Bethesda Fountain y las bodas normales de toda la vida. Había un montón de instalaciones para hacer deporte e incluso una carretera por dentro del parque solo para ciclistas y corredores. Todo muy encantador, como decía Alberto "en cada esquina, una postal".





 







Se nos hizo de noche y nos tuvimos que ir, pero no me hubiera importado gastar un día entero allí.
El día no acabó aquí, todavía quedada otra atracción turística más, el Empire State. Leímos que las colas eran eternas durante el día, así que decidimos ir de noche al Empire y de día al otro edificio visitable (el Top of the Rock). Hicimos algunas colas para entrar pero no pasaron en total de los 20 minutos.




Impresionaban mucho las luces pero no se apreciaba bien la extensión de la ciudad. El día que fuimos al Top of the Rock valió más la pena. Aún así... estábamos en el Empire State!

domingo, 7 de octubre de 2012

Crónica de un viaje anunciado: Nueva York día 1

Después de dos semanas de depresión post-viaje me veo con la necesidad de compartir el día a día de nuestro paso por Nueva York. Primero de todo decir que mi mayor fuente de información sobre la ciudad han sido los blogs. Ha habido dos blogs referentes: la 5th con Bleeckerst y Sola en Nueva York. El primero de ellos es realmente imprescindible, con trucos para planificarte tu viaje con todas aquellas cosas que necesitas tener en cuenta y con recomendaciones de lugares donde ella o sus lectoras han estado. Y el segundo, aunque lo descrubrí hace poco, también es muy interesante por que te recomienda lugares concretos para visitar, comprar y comer. Otras de las cosas que me ha ayudado (es una tontería pero me fue muy útil) es poner en Google "Mi viaje a Nueva York", al igual que yo estoy haciendo ahora mismo, muchas personas en este mundo 2.0 relatan su viaje a esta ciudad. De esta manera, me enteraba de donde comían, donde iban y donde compraban.

Bueno empecemos!

El día 14 de septiembre cogíamos el avión a las 10:20 en Barcelona en dirección al aeropuerto JFK de Nueva York. Yo, que soy una loca, y que me pongo nerviosa si no estoy con 15 minutos de antelación en la estación para coger un tren de media distancia de Tarragona a Barcelona, las horas de antelación para estar en el aeropuerto antes de coger el vuelo no me dejaban dormir. Me dijeron que para viajar a Estados Unidos había que estar como mínimo en el aeropuerto dos horas antes e incluso leí en un blog que a una chica le habían dicho que 3 horas antes! Después de varias negociaciones quedamos en salir a las 6:30 de Vila-seca para estar allí sobre las 7:30. Yo hubiera sido más feliz saliendo a las 6 pero no me hicieron caso.

Llegamos sobre las 7:45 (ejem, ves como había que salir a las 6?) y fuimos al mostrador de Delta a facturar nuestras maletas. El equipaje de cabina (mi bolso, dos mochilas y una maleta de cabina) ni se lo miraron (esto no es Ryanair!). Una vez facturadas, pasamos el primer control de seguridad sin ningún problema. A continuación nos dirigimos al segundo control (el de aduanas) y al entregarle al poli nuestros billetes y pasaportes nos dice que él cree que es demasiado pronto para entrar, que nos vamos a aburrir. Me quedo un poco alucinada (donde estaban esos pedazo de controles que nos iban a hacer perder tanto tiempo?) y le hacemos caso. Cuando quedan unos 45 minutos volvemos a nuestro colega el poli, se mira los pasaportes y todo correcto. Pasamos aduanas en 1 minuto. Una vez subidos en el avión me doy cuenta que no me han pedido el ESTA, ese documento taaaaan importante para viajar a Estados Unidos que si no te lo sacas, pagas ($14) e imprimes no sales de Barcelona.

El vuelo se pasa muy rápido. Nos dan un montón de veces de comer y cada uno tiene su propia pantalla donde puede ver películas (muchas de ellas de estreno), series, documentales, escuchar música, jugar e incluso saber en cualquier momento la posición del avión.

9 minutos hasta NY

Una vez bajados del avión nos espera el control de immigración. Nos habían dicho que seguramente por nuestros apellidos nos retendrían y todo el mundo a quien se lo comentabamos nos decía que conocía a no se quien que había estado una hora, otro que había estado tres..... Llegados a ese punto decidimos que yo paso antes y después Alberto (creíamos que él era el que más posibilidades tenía de que le retuvieran por su apellido común). Cuando es mi turno el policía me pregunta que si es la primera vez que estoy en Estados Unidos, que cual es mi profesión... después me digitaliza todos los dedos de las dos manos y me hace una foto. Acto seguido le toca a Alberto, le hace las mismas preguntas, le digitaliza los dedos, le hace la foto y le pregunta por segunda vez, si de verdad era la primera vez que estaba en Estados Unidos, él vuelve a responder que sí y entonces el policía dice las palabras temidas "Follow me". Alberto me hace un gesto con la cabeza como diciendo "me tocó" y yo les sigo. Lo meten en una sala y yo me quedo fuera. Como hacía rato que había visto nuestras maletas dando vueltas por la cinta me voy en un plis-plas a cogerlas para luego volver a la puerta de la sala de espera, pero cuando me dirijo hacia la sala me encuentro que Alberto ya venía de vuelta! 5 minutos! La verdad es que las cosas no podían estar saliendo mejor.

Nos dirigimos a la cola de los taxis y esperamos nuestro turno. Llega nuestro taxista, nos recoge las maletas para ponerlas en el maletero y nos subimos. Acto seguido nos comenta que habrá tráfico por la hora que es (sobre las 13:30). A escasos 10 metros de subirnos hay una pequeña retención para incorporarse a una carretera (3 o 4 coches) y el taxista empieza a pitar como un loco y a sacar la cabeza por la ventana, a continuación se gira y nos dice "Welcome to New York City!". A mi solo me faltó gritar de la emoción y en ese momento pensé "Esto va a ser la leche". No me digáis que no es de película?!

Coger un taxi para dirigirnos a la ciudad nos permitió ir viendo como la ciudad iba apareciendo sobre el horizonte, lástima que la entrada a la isla de Manhattan se hace por unos túneles y no por los puentes por que entonces si que me muero. Llegamos al hotel después de unos 45 minutos pero desde el taxi ya empezabamos a ver cosas familiares...

El autobus de Otto!

Llegamos al hotel, lanzamos las cosas sobre la cama y sin esperar ni un segundo nos vamos a la calle. Habíamos pensado que ese primer día iríamos andando por Broadway hasta Times Square (unos 20 minutos) y pasear un poco a nuestro antojo por donde viéramos. Al lado de hotel estaba el Madison Square Park y fue en ese momento cuando nos dimos cuenta de la buena situación en la que estábamos... El Empire State a un lado...

Y el Flatiron building al otro...

Flatiron building

Llegamos a Times Square y todo es increible, un montón de gente, anuncios por todos lados, olor a fritanga en cada esquina...

Once Upon a Time
La verdad es que era todo abrumador, no sabías donde mirar. Decidimos sentarnos en las escaleras rojas que hay colocadas allí para observar el ambiente y en seguida buscamos a nuestra primera víctima para que nos haga una foto.

Después de mil fotos, nos levantamos y pensamos ir hacia la 5th. Antes, nos compramos nuestros primeros y únicos hot dogs del viaje. Nos costaron $3 cada uno y estaba claro que acabábamos de pecar de pardillos, pero es lo que tiene comer un hot dog con ese fondo. Más tarde, cerca de nuestra zona vimos que vendían hot dogs a 99 céntimos...

Hot dogs en Times Square
Nos dirigimos hacia la 5th avenida y nos encontramos con el Bryant Park (ya mencionado anteriormente) y con la New York Public Library.

Smell Flowers!
New York Public Library
Empezamos a deambular como zombis por la 5th avenida, nuestro cuerpo nos dice que es hora de dormir (y más después de 8 horas de vuelo y no haber dormido casi nada la noche anterior) pero decidimos aguantar hasta las 9 de la noche como mínimo (las 3 am en España ). Vemos muchas tiendas y en la mayoría de ellas entramos pero no estamos muy animados para comprar. Finalmente encontramos un sitio para cenar donde hacían comida preparada rollo sándwiches y ensaladas y nos sentamos allí mismo a comer bajo las luces del Empire State.

Nos vamos al hotel y a las 9:30 estamos durmiendo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Lugares no tan conocidos de Nueva York a los que deberías ir

Actualizado 5/10/2012 con fotos propias!

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Si le dices a alguien que piense en Nueva York le van a venir tres o cuatro cosas a la mente inmediatamente: Times Square, Central Park, King Kong en el Empire State, la Estatua de la Libertat y probablemente la pista de hielo del Rockefeller. Y seguramente, se imaginará a si mismo en la 5th avenida lleno de bolsas de todas las marcas inimaginables cual Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York.

Por eso, después del estudio intensivo sobre la ciudad de los últimos meses me veo con la necesidad de compartir lugares no tan conocidos pero muy interesantes para visitar. Eso sí, teniendo en cuenta que se visita todo lo anterior mencionado y que se compra todo lo que uno pueda llegar a gastar.

Es importante tener en cuenta que no he visitado ninguno de estos lugares (TODAVÍA), así que puede que mi opinión cambie a la vuelta del viaje, aunque no creo.

1. The High Line

¿Dónde?: Varios accesos entre las calles West 14th y West 30th

Se podría decir que este lugar es el motivo principal de esta entrada, ya que The High Line se encuentra en pocas guías y si se menciona, está en un lugar apartado y con pocas líneas.

The High Line es un parque público elevado situado en unas vías de tren que ya no se utilizaban. En 1999 estuvo a punto de demolerse pero una asociación de vecinos de la zona y con ayuda del ayuntamiento lo impidieron. El parque fue inaugurado en 2009 y siempre hacen muchas actividades culturales y ecológicas (gratuitas!) para los visitantes, cosa que lo hace mucho más atractivo. Un ejemplo de ello son los martes al atardecer, donde se reunen los miembros de la Asociación de Astrónomos Amateur de Nueva York y colocan telescopios para que todo el mundo pueda ver las estrellas. Ya os podéis imaginar que día vamos...



2. Ferry a Staten Island

¿Dónde?: Whitehall Terminal Manhattan

El ferry a Staten Island es un secreto a voces. Nadie nunca lo menciona, pero si investigas un poco todo el mundo lo recomienda por sus magníficas vistas. Resulta que es un ferry gratuito que como se puede uno imaginar te lleva a Staten Island, una isla muy cercana que también pertenece a Nueva York. Normalmente lo utilizan los trabajadores para desplazarse a Manhattan y por lo tanto sale cada 20 minutos en el puerto del sur de la isla, justo al ladito del ferry que te lleva a la Estatua de la Libertad. Lo interesante de este viaje en barquito es que ofrece unas vistas espectaculares del skyline de Manhattan y de la Estatua de la Libertad, así como del puente de Brooklyn. El viaje hasta Staten Island es de unos 25 minutos y todo el mundo recomienda que al llegar te bajes corriendo del ferry y te vuelvas a subir para volver (no porque sea peligroso, ni mucho menos, sinó por ser una zona más bien aburrida).


3. Bryant Park

Justo al lado de la famosa New York Public Library se encuentra el Bryant Park, un parque de lo más charming encantador.  El Bryant Park es uno de los parques más activos de la ciudad (si Central Park lo permite). Tiene un carrousel, una zona para jugar a la petanca, mesas para ajedrez, backgammon y ping pong. Además, cada día se ofrecen clases de idiomas, de yoga, de tai chi, de ornitología... y en verano hacen películas al aire libre donde todos los newyorkinos sacan sus mantitas y cestas de picnic. También hacen varios festivales de música y danza a lo largo de todo el año. Y por supuesto, hay un restaurante y un café.


4. Intrepid Sea Air-Space Museum

¿Dónde?:  Pier 86, 12th Ave. & 46th Street.

Con el Intrepid he tenido una especie de relación odio-amor (que no amor-odio). En un principio me negaba rotundamente a ir a un portaviones-museo a ver cazas, pero después de mucha meditación y teniendo en cuenta mi enorme lista de tiendas craft a las que iba a arrastrar a mi querido acompañante (si no sabes lo que es el craft, y lo más importante, el craft de Nueva York, ves a este link y flipa en colores, el blog-guía de NY por excelencia te lo explica en imágenes), decidí que alomejor no estaba tan mal. Como he dicho, el Intrepid es un portaviones de la segunda guerra mundial convertido en museo donde se pueden ver cazas, aviones espía, un submarino y cohetes espaciales. Además, hay dos simuladores de vuelo y te puedes montar allí donde te plazca dejen. Tengo que reconocer, que debe estar muy bien.

5. LOVE de Robert Indiana

¿Dónde?: 1350 6th Avenue

Y por último, la escultura de LOVE de Robert Indiana. Existen otras esculturas de este artista en otras ciudades de Estados Unidos, por ejemplo, Chicago tiene una escultura similar pero con la palabra HOPE. Incluso se han hecho varias exposiciones callejeras por ciudades españolas, como es el caso de Bilbao y Madrid.



Y hasta aquí hemos llegado!