lunes, 16 de febrero de 2015

Road trip por Andalucía: Cádiz y un poquito de Vejer de la Frontera


Seguimos con los posts de Andalucía!

Recapitulemos. Nos quedamos allá en aquella paradisiaca playa de Tarifa. Después de comernos unos bocatas cutres hechos por nosotras mismas, cogimos el coche con las pintas de guiris playeras y fuimos hacia Vejer de la Frontera. Este pueblecito nos pillaba de camino a Cádiz, y nuestra amiga del alma del blog June Lemon, lo recomendaba como el pueblo más bonito en el que había estado nunca. Nosotras que somos muy fans de esta chica nos la creímos a ciegas y para allá que fuimos.

Yo estaba conduciendo tan tranquila cuando vi un pueblo blanco encima de una montaña... y se me ocurre decir "Maria, espero que eso de ahí no sea Vejer de la Frontera". Premio! El proyecto final del máster en conducción por carreteras peligrosas en coche ajeno acababa de empezar. Solo digo que subí en primera durante los 10 min de trayecto. Llegamos y dejamos el coche en un parking (este dato es importante). Y el pueblo más bonito de mundo resultó ser eso, un pueblo. No sé si sería el sol, el cansancio, o qué sé yo, pero el pueblo.. ni fu ni fa. Dimos una vuelta, hicimos cuatro fotos y nos enfadamos con June Lemon por habernos hecho ir hasta allá arriba.

No recordaba que la plaza fuera tan bonita,oye.




Como veis, cuatro fotos literalmente.

Después fuimos a buscar el coche al parking y resulta que la salida del susodicho era 4 plantas hacia abajo. Aparcamos en el -1 y tuvimos que ir bajando hasta la planta -5 haciendo mil maniobras. Sudamos la gota gorda, con mi ford fiesta del 2000 no me pasan estas cosas. Luego, tocaba bajar la montañita.. otra vez en primera, y peleándonos con vejeriegos y vejeriegas que subían hacia el pueblo en sus coches grandes.  Me gustaría decir que nuestra aventura en coche acabó con estas anécdotas... pero no.

Llegamos a Cádiz con calma y sosiego, aparcamos el coche donde pudimos y nos fuimos al Hostal Fantoni, cerca del centro. Descansamos un poquito, hicimos el tonto y ya de noche salimos para cenar a un sitio típico que nos recomendó el dueño del hostal. Las fotos están hechas con el móvil y la calidad no es muy buena, pero el sitio es para ponerte las botas. Muy muy recomendable.


Cervecería Las Flores, en la plaza de las flores. Lo típico de Cai, pescaíto frito.

Fuimos a dormir pronto que el coche nos había dejado muertas y al día siguiente teníamos que ver Cádiz en medio día.

Al día siguiente, para desayunar, seguimos el consejo otra vez del hostalero y fuimos a comernos unos churros a la misma plaza del pescaíto frito, al Cafe Bar La Marina. Unos churros finísimos muy ricos con un café con leche.

Esa mañana la dedicamos a recorrer la ciudad de arriba a abajo, fue duro porque el calor era insoportable.




Espectacular la catedral de Cádiz, inmensa y en una plaza preciosa. A partir de ahí, fuimos callejeando para buscar la costa y bordearla. Las calles y los edificios parecían de postal.


 
 







El calor era horrible y no podíamos hacer otra cosa que ir parándonos de vez en cuando a descansar y a beber un poco de agua, fue entonces cuando Maria se miró los pies y ...


A día de hoy aún no sabemos donde metió la zapatilla derecha, las risas que nos echamos en un momento fueron buenas. Parecía como alquitrán, en ese momento estaba como mojado, pero al final del día aquello era como una piedra.. jajajajaja. Hicimos un estudio exhaustivo de las fotos de la cámara investigando en que momentos la zapatilla estaba blanca y en cuales no, pero no averiguamos nada. La única posibilidad es que hubiera metido el pie en alguna zona en obras. No hace falta decir que esas zapatillas se quedaron en alguna papelera andaluza...

Todavía entre risas seguimos paseando...





Yo aquí me estoy partiendo porque el señor de gorro del fondo me acababa de decir mientras yo hacía gañotas para la foto "Por muy fea que te pongas, vas a salir guapa igualmente". Olé el señor ahí delante de su mujer. El arte del piropeo andaluz estuvo presente todo el viaje, es lo que tiene ser un par de bellezas... Hubo una frase épica que olvidé ponerla en su momento, en Ronda a Maria un señor le dijo "Ere un ángel" (léase en andaluz)...

Pero el momento GRANDE de piropeo pasó en Sevilla... y está grabado en vídeo...

Aclaración: todos los piropos venían de hombres que podrían ser nuestros padres (o abuelos).





Cádiz fue uno de los descubrimientos del viaje. Es una ciudad con muchísimo encanto y nos faltó tiempo para poder descubrirla al 100%. Después de comer nos teníamos que ir hacia Sevilla porque teníamos que devolver el coche de alquiler sobre las 5 de la tarde.

Fuimos a buscar el coche, preparamos el GPS y nos pusimos en marcha. Estábamos saliendo de Cádiz cuando en la pantalla del coche escuchamos un pitido y nos salió el siguiente mensaje "Fallo grave. Revise urgentemente".  En ese momento, a mi solo me faltó ponerme a llorar. Paré donde pude, y mientras Maria sacaba papeles y más papeles del coche de no sé donde, apagué y encendí el motor varias veces hasta que ya no salía ningún mensaje. Sí, los coches son como los ordenadores, si no van prueba a reiniciar. Salimos de Cádiz en silencio, un silencio incómodo y tenso, 100km hasta Sevilla entre risas nerviosas. Llegamos a la estación de Sevilla sin ningún incidente, devolvimos el coche y salimos corriendo, literalmente. Bueno, antes de irnos nos dieron el título anteriormente mencionado, Máster en conducción por carreteras peligrosas en coche ajeno... con matrícula de honor :)

lunes, 22 de diciembre de 2014

Cosas que nunca pensé que haría en el 2014

Nos empeñamos en echar la vista hacia delante para evitar aquello del pasado que nos desagrada. Pero a veces, vale la pena hacer un recuento de los momentos buenos vividos sólo para darte cuenta que siempre todo es mejor de lo que esperabas. 

Hoy toca mirar por el retrovisor y recordar este año de locos.


Cosas que nunca pensé que haría en el 2014:

- Ir a Madrid y pasar un finde de emociones con mi madre.


- Ir a un concierto de los Backstreet Boys. Momento fan del año. No nos lo tengáis en cuenta. Maria me obligó.


- Cortarme el pelo. Esa no soy yo, más quisiera yo esas ondas.


- Ir a Berlín y pasarlo en grande.


- Escribir algo de lo que sentirme orgullosa



- Hacer un curso de inglés en Sevilla. Esto más bien es surrealista. Becada por el ministerio de educación. Más surrealista aún.


- Hacer turismo sola.


- Aprobar el Advanced! Esto a día de hoy lo sigo celebrando.


- Comer sushi en un banco a las tantas de la noche.


- Irme de viaje con mi mejor amiga.


- Encontrar un nuevo trabajo.



- El número uno de los clichés mundiales: conocerme a mi misma. Tan tonto como real.


Este 2015, más y mejor.

P.D. Todo lo deseado hace un año en este blog para este 2014 se ha cumplido.. todo, a excepción de un pequeño detalle. 

martes, 2 de diciembre de 2014

Road trip por Andalucía: Frigiliana, Ronda y Tarifa


Recogimos el coche en Granada y empezamos la aventura sobre ruedas... El primer destino era Frigiliana, un pueblo blanco de la provincia de Málaga que nos enamoró nada más llegar. Fueron unos 100km en coche, la mayoría de ellos de autopista. Estuvimos en el hotel Villa Frigiliana y desde la habitación teníamos unas vistas increíbles. Llegamos sobre las 6 de la tarde, descansamos, y fuimos a recorrer uno de los pueblos con más encanto en los que he estado nunca.









Estuvimos callejeando y haciendo mil fotos hasta que cayó la tarde. El pueblo iba oscureciendo a la vez que las luces de las casas se iban encendiendo. Llegamos a uno de los miradores principales y justo al lado vimos un restaurante con buena pinta y con unas vistas impresionantes. No me acuerdo del nombre, pero es fácil de reconocer, era todo al aire libre y la terraza estaba llena de palmeras y de sombrillas de paja.




Para seguir con la tradición del viaje... nos pusimos las botas. La fotografía gastronómica es mi nueva pasión.

A la mañana siguiente y después de una noche de risas, amanecimos de la mejor manera posible. Las palmeras que se ven es donde estuvimos cenando la noche anterior!





Sobre las 11, cogimos el coche y nos dirigimos hacia Ronda. Después de dos horas y unas cuantas curvas (lo mejor estaba por llegar) llegamos a la ciudad y aparcamos donde pudimos. No sabíamos muy bien donde ir, así que nos dirigíamos hacia el centro hasta que nos encontramos con esto...


Resulta que eran las fiestas grandes de Ronda, la feria de Pedro Romero (un tío de mi madre se llama así), que se celebra durante la primera semana de septiembre. La verdad es que era todo muy auténtico, todas las chicas jóvenes y no tan jóvenes iban vestidas de flamencas y la música inundaba el ambiente festivo.

Después de comer, sí, ahora vienen más fotos de comida, fuimos a ver el famoso puente de Ronda y estuvimos callejeando hasta la hora de irnos.









Ahora viene la parte divertida del día. Me tocaba conducir a mi, y el siguiente destino era Tarifa. Sabíamos que teníamos un par de horitas de viaje, media hora de carretera y luego todo autovía dirección a Algeciras. Pues bien, a falta de GPS (esto es ironía, llevábamos dos), yo tengo una ligera tendencia a pasar de lo que me diga el GPS y hacer caso a los carteles... Así que en cuanto vi un cartel que ponía "Algeciras" no me lo pensé. Resultado? 100km por carretera de montaña a 40km/h.

Llegamos al hotel, que estaba a las afueras de Tarifa, agotadas. Descansamos, hicimos un intento de meternos en la piscina (demasiado fría) y fuimos a cenar al pueblo. A la vuelta, ya bien de noche, a Maria le tocaron las carreteras con curvas del estrecho y sus inconscientes conductores...

A la mañana siguiente, acabamos de visitar Tarifa y fuimos al mirador desde donde se ve África.




Compramos pan y embutido en una tiendecita regentada por un surfero y nos fuimos a pasar el día a la playa de Zahara de los Atunes. Habíamos oído maravillas de las playas de Tarifa... y nos quedamos un poco decepcionadas. Tengo que reconocer que son playas 100% vírgenes y con accesos bien delimitados entre las dunas naturales (como toda playa tendría que ser, los paseos marítimos no es lo normal señores), pero en general no se diferencian mucho a lo que tenemos por aquí.




Después del día playero, carretera y manta y para Cádiz... Eso sí, antes pasamos por un bonito pueblo llamado Vejer de la Frontera. Pero eso...  eso es otra historia y otro post :)