viernes, 14 de agosto de 2015

Road trip por Andalucía: Sevilla

Me tendría que dar mucha vergüenza lo que voy a hacer. Publicar la crónica de la última ciudad que visitamos en Andalucía casi un año después. Lo peor de todo, es que me he sentido presionada porque tengo ganas de hacer la entrada del último viaje...

Pero eso no cambia nada, ya que la última ciudad que visitamos es una de las más encantadoras que conozco... Sevilla :)

Recordemos que dejamos el coche en la estación de trenes de Sevilla y desde ahí nos fuimos al hotel. Como llegamos por la tarde, aprovechamos para subir al mirador de las Setas (he buscado el nombre oficial, y resulta que es ese, Setas de Sevilla). Desde allí se ve toda la ciudad y si se sube cuando anochece, las vistas y los colores que se forman en el cielo son espectaculares. La entrada solo cuesta 3 euros y además entra una consumució (copa de vino incluída...). Yo he estado dos veces (con tan solo un mes de diferencia) y repetiría mil veces más, vale mucho la pena ir cuando está cayendo el sol...








Al día siguiente, nos levantamos temprano para ir al Alcázar de Sevilla. Las calles estaban desiertas y la calor no era tan sofocante... Eso sí, para reponer fuerzas para todo el día, dimos miles de vueltas hasta llegar a una buena churrería.







El plan de ese día era ir al Alcázar de Sevilla. Al igual que las setas, era la segunda vez que iba en un mes, pero es algo que también merece ser visto porque es impresionante. El precio de esta segunda vez había subido un poco.. supongo que algo tendría que ver que Juego de Tronos anunciara entre mis dos visitas que grabaría allí mismo imágenes de la quinta temporada. Después de haber visto la serie, tengo que decir que es tan bonito como se muestra. Cada rincón es especial.









Después de comer, tocaba la Giralda. Tanto el Alcázar como la Giralda están en la misma zona así que es fácil visitarlo todo el mismo día. La entrada te permite acceder tanto a la catedral, como al patio de los naranjos como a la subida a la Giralda. Ésta última todo un logro en pleno verano, las vistas valen la pena pero las rampitas hasta el final de la torre se hacen interminables, por suerte no son escaleras!








Después de comer y descansar un rato en el hotel, una siesta de dos horas con la que Maria se sintió muy culpable, fuimos al parque de María Luisa a dar un paseo. Al ser sábado, había muchísimas bodas por los alrededores haciéndose fotos. Qué arte tienen las andaluzas para vestir, todas las invitadas que vimos iban guapísimas!

Nuestra primera parada fue la estatua de la Glorieta de Bécquer, que representa el pasado, el presente y el futuro del amor, todo con el lenguaje de los abanicos. En mi primera visita a Sevilla con el curso de inglés, una americana nos hizo un tour (obviamente en inglés) y nos explicó la historia de esta estatua. La primera dama (izquierda) representa el amor pasado, el que duele y entristece. La dama del medio, representa el amor presente, aquel que da alegría e ilusiona. Y por último, la dama de la derecha representa el amor que se espera, el del futuro, un amor esperanzador. Estábamos completamente solas con la estatua y empezamos a hacer el tonto imitándolas... esas fotos está claro que no van a salir aquí jajaja


Luego dimos una vuelta por la plaza de España y buscamos a nuestra querida Tarragona que ya la echábamos de menos.








Esa misma noche salimos a tomar algo pero el cansancio de toda la semana pudo con nosotras. Además, al día siguiente teníamos pendiente ver cuatro cosas y a las 3 cogíamos el tren de vuelta a casa...
Aprovechamos la mañana nublada para acabar de visitar Triana, el Guadalquivir y la Torre del Oro.




Pasamos diez días entre mucha calor y mucha risas, disfrutando de ciudades encantadoras. Nos empeñamos en irnos lejos de vacaciones y tenemos pequeñas maravillas bien cerca. Córdoba, que parece un pequeño pueblo lleno de calles estrechas repletas de leyendas e historias. Granada, con ese ambiente en la calle y esa Alhambra que te deja sin habla. Cádiz, aires marineros a orillas del atlántico, sin duda, la gran desconocida pero un gran descubrimiento. Y Sevilla, elegante, señorial y llena de rincones por descubrir.